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Mujer y Transhumanismo

El avance tecnológico supone una mejora de las condiciones socio-culturales de magnitudes proporcionales . El cómo creamos sociedad, cómo la percibimos y la manera en que participamos de ella son afectados tremendamente gracias a la inclusión de alguna nueva tecnología en la convivencia. Por ejemplo, hubo un tiempo en el cual viajar de un extremo del mundo a otro, en tan solo un día, hubiera sido una irrealidad total. Hoy, viajar a otro continente es una actividad de entre las más cotidianas; lo mismo ocurrió con la comunicación y la medicina, siendo ahora posible interactuar en tiempo real con personas de otro país, al igual que diagnostica y combatir enfermedades con mayor precisión y eficiencia.

Además de mejorar los canales de producción, de dirección gubernamental y de desarrollo académico del fenómeno social que atravesamos llamado Cuarta Revolución Industrial, la aplicación racional de las nuevas herramientas que la ciencia nos ofrece podría suponer una victoria más en la batalla contra la desigualdad.

La gestación en el ser humano tarda unos 9 meses, en promedio, y como es común en los mamíferos, la hembra carga obligatoriamente con el embrión durante aquel tiempo. A ello debemos agregarle que existen una edad y unas condiciones apropiadas para que la hembra pueda desarrollar un embrión con posibilidades de supervivencia óptimas. Si lo contextualizamos, con el paso del tiempo el ser humano ha edificado una sociedad que ofrece nuevos mecanismos para la autorrealización, además de demandar un mayor nivel de capacitación para la permanencia en el mercado laboral, lo cual ha provocado que en países como España la estabilidad económica haya aplazado la maternidad y reducido la natalidad. 

En estas líneas ofreceré una breve reflexión sobre cómo la tecnología puede servir para reducir las posibles limitaciones para las mujeres, así como para resolver las diferencias sociales que pudiera provocar la reproducción biológica en el ser humano. Lejos de crear una fantasía me basaré en algunas tecnologías de reproducción asistida que se vienen aplicando en el Perú y en el mundo.

Ya Aldous Huxley había descrito en los años 30 un proceso de reproducción artificial en su obra Brave New World, aunque en esa realidad se hizo uso del adelanto tecnológico para atrofiar al hombre. Hace algunos años el biofísico transhumanista Gregory Stock en su interesante escrito “The future of making babies” [1] describió un proceso de reproducción humana que día a día parece más viable, además de beneficioso. A propósito de ello, a modo de elucubración, describiré dicho proceso un tanto actualizado en el marco de un proyecto estatal. Este futuro proceso contempla tecnologías vigentes como la Fertilización In Vitro, la criogenización, la ingeniería de línea germinal, entre otras en desarrollo como la ectogénesis o útero artificial.

Imaginemos que el Estado ha logrado un desarrollo económico tal que le permite incursionar, tras su contemplación y estudio, en el campo de las tecnologías avanzadas y decide aproximar sus beneficios a todos los habitantes del país. La creación de un Banco Nacional de Criogenización de Gametos (BNCG) [2], apoyado por un impuesto agregado en los trabajos para su sustentación, que vele por la prestación del servicio de criogenización de ovocitos y espermatozoides. En este artículo nos centraremos en la criogenización de ovocitos y el servicio prestado a las mujeres. 

En este banco, desde ahora BNCG, las mujeres podrían inscribirse a partir de la mayoría de edad y someterse a una terapia anticonceptiva con seguimiento estatal, a fin de que el planeamiento reproductivo sea eficaz y la mujer goce de una vida sexual más controlada (campañas de prevención, detección y tratamiento ITS son ejecutadas en paralelo).

Llegado el momento en que alguna mujer desee tener hijos podría acercarse a uno de los Centros de Reproducción Asistida (CRA) en el cual, si halló una pareja, se procedería a solicitar los óvulos criogenizados de la paciente y se fertilizarían a través de tecnología FIV. Si no hallara una pareja adecuada o su pareja no pudiera concebir por cualquier motivo, podría recurrir al área de Donantes de Semen en el BNCG y elegir el que considere más competente. 

Tras la fertilización del ovocito se procede a someter el cigoto a un Diagnóstico Genético Preimplantacional (PGD) para descartar aquellos que presenten un riesgo genético de enfermedad hereditaria que pudieran portar los padres; y a un Diagnóstico Genético Preimplantacional de Aneuploidias (PGS en inglés) para detectar y descartar alteraciones cromosómicas. Finalmente, antes de la implantación en el cuerpo de la madre, se somete al embrión a un procedimiento de Ingeniería Genética de Línea Germinal empleando CRISPR/Cas 9 para mejorar y ampliar las capacidades del nuevo miembro de la sociedad, siempre bajo el amparo de un mapeo genético controlado por AI para evitar riesgos de la ing. genética.  

Sobre implantación del embrión en el útero de la madre caben dos posibilidades, que la madre posea las condiciones biológicas (edad, salud, etc.) para llevar a cabo el embarazo o que por cuestiones fisiológicas no le sea posible. De ser esta última la situación, estaríamos a puertas de un nuevo escenario: el de los servicios biológicos. 

Estos servicios podrían ofrecerse en dos versiones: natural o tecnológicamente. Para el primero, lo más óptimo es la capacitación y preparación de mujeres, de parte del Estado, aptas para prestar el servicio de Gestación Subrogada. Esto se concretaría bajo estándares óptimos con apoyo de tecnologías  especiales para el control médico de la gestante y el seguimiento de los padres sobre el estado de la gestación, tales como Aplicaciones con AI (inteligencia artificial). La segunda opción, la alternativa tecnológica, consiste en el uso de úteros artificiales para la gestación del embrión [3]. Es probable que esta última opción, una vez desarrollada, reemplace la subrogación de vientres y se muestre mucho más eficiente.

Atravesado este proceso exitosamente, nos hallaríamos frente a una nueva concepción de sociedad y a algunos de los siguientes beneficios:

  1. Planificación Familiar.
  2. Realización Personal. Vencimiento del dilema familia-profesión. Permite la elección de ambas sin detrimento del otro [4].
  3. Se destierra la idea social de una mujer como un medio reproductivo para dar lugar al de una mujer con igualdad de condiciones para realizarse profesional y personalmente. 
  4. Se superan barreras biológicas y se accede a un entendimiento novedoso de las instituciones y convenciones sociales ligadas a la biología. La “familia tradicional” [5] como una construcción social producto de nuestra biología y el matrimonio como una institución para dicho fin serán paulatinamente renovadas, generando así una reestructuración de los roles individuales asignados por género o edad. 
  5. Igualdad en el desarrollo de vida sexual plena. 
  6. Refuerza la capacidad de decisión de la mujer sobre su propia vida.

 

La revolución tecnológica aplicada en favor de la sociedad nos proveerá cambios sustanciales en la manera en que entendemos la convivencia y a la sociedad misma. Poco a poco seremos capaces de superar las construcciones sociales ligadas estrechamente a la biología que cumplieron un rol fundamental en la sociedad y lo seguirán haciendo durante el largo proceso que demande la instauración global de tecnologías avanzadas. 

Aunque estas tecnologías parecieran de otro mundo o de un futuro muy lejano, todas ellas existen y se siguen realizando investigaciones para perfeccionarlas continuamente. La criogenización hoy en día no es viable en su totalidad, pero la vitrificación de óvulos es una opción más que viable, y está disponible en nuestro país. La FIV y los escáneres genéticos son cotidianos en el mundo de la fertilización asistida. Solo hace falta la decisión de que el país abrace las tecnologías, busque maneras de implementarlas y mejore la calidad de vida de sus habitantes. Nos hallamos en un contexto en que el atraso tecnológico se agrava por el desconocimiento de un mundo que se halla más allá de lo que creemos cotidiano. Hace falta mayor información.

Cuando atravesemos la barrera de la desinformación, y el Estado decida aplicar las tecnologías avanzadas en el día a día, lograremos superar la relación existente entre nuestras limitaciones biológicas y la manera en que estructuramos nuestra sociedad. En aquel instante estaremos frente a una sociedad transhumana no solo en su forma por la utilización de tecnologías avanzadas, sino en su concepción. Con ello nos dirigiremos hacia un futuro común con la tecnología, un futuro cuyo acceso para todos dependerá de las acciones que tomemos ahora. 

 

Piero Gayozzo

Fundador y Sub Director del Instituto de Extrapolítica y Transhumanismo.

 

 
Referencias

[1] Stock, Gregory. (2006, 01). The future of making babies. Global Agenda.

[2] En el año 2019 el MINSA ha inaugurado el servicio de criopreservación de óvulos dentro del programa cubierto por el SIS (Seguro Integral de Salud) para mujeres con problemas de fertilidad hereditarios y pacientes de tratamientos que puedan comprometer su fertilidad, como las pacientes oncológicas. Véase: https://elcomercio.pe/lima/sucesos/maternidad-postergada-mujeres-congelar-ovulos-instituto-nacional-materno-perinatal-noticia-nndc-634877 

[3] Bulletti, Carlo et al. The Artificial Womb. Ann. N.Y. Acad. Sci. 1221 (2011) 124–128 c 2011 New York Academy of Sciences La ectogénesis es una técnica de reproducción asistida derivada del perfeccionamiento de la fertilización in vitro. Consiste en la implantación de un feto en un medio artificial capaz de mantenerlo con vida y permitirle su desarrollo como si se tratase de un útero natural. 

[4] Smajdor, Anna. (2007). The Moral Imperative for Ectogenesis. Cambridge quarterly of healthcare ethics : CQ : the international journal of healthcare ethics committees. 16. 336-45. 10.1017/S0963180107070405. La ectogénesis será un proceso de reproducción que permitirá mayor igualdad entre los hombres y las mujeres al ofrecer la posibilidad de mantenerse relativamente independiente de los efectos sociales directos como aquellos que recaen en la realización personal, la salud y la economía.

[5] Resulta imperioso aclarar que la familia como institución no es menospreciada, sino que se acepta su rol activo e importante en la sociedad de un tiempo determinado y que, como muchas instituciones sociales, deberá actualizarse en tiempos que incluyan tecnologías avanzadas. 

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